Causas de la Impotencia

En torno al 70-80 % de los casos de impotencia están asociados a alteraciones físicas y no psicológicas...

Posted by Admin on 29 May 2019

En torno al 70-80 % de los casos de impotencia están asociados a alteraciones físicas y no psicológicas. La impotencia se puede producir por alteración de uno o varios de los tres mecanismos responsables de la erección:

  • Bloqueo de las arterias.
  • Incapacidad de los vasos sanguíneos dentro del pene para almacenar la sangre.
  • Daño en los nervios del pene o del área pelviana.

Aunque además pueden causar la impotencia disfunciones fisiológicas, como bajos niveles de hormona masculina (testosterona), problemas de asimilación de insulina, cambios hormonales, etcétera.

Entre las causas que pueden ocasionar la impotencia cabe mencionar, entre otras:

  • Enfermedades que afectan a los vasos sanguíneos y restringen el flujo sanguíneo hacia el pene, como la diabetes, la hipertensión (tensión arterial alta), el exceso de colesterol o las enfermedades cardíacas.
  • Situaciones que interrumpen la conexión entre el sistema nervioso y el pene, como la cirugía de próstata o lesiones traumáticas en la zona.
  • Muchos medicamentos (algunos de ellos se emplean para tratar la hipertensión y las depresiones), que producen impotencia como efecto secundario no deseado.
  • Depresión nerviosa.
  • Hábitos de riesgo como son el tabaquismo, el alcohol, las drogas, o el estrés.

La impotencia que persiste más de 3 meses y que no está motivada por un suceso estresante evidente, a drogas, a alcohol o a afecciones médicas transitorias que causan disfunción eréctil indica la necesidad de recibir atención médica por un urólogo.

Impotencia y envejecimiento

Respecto a este tema son muchos los malentendidos que existen. Como resultado del proceso de envejecimiento, es habitual que exista un periodo refractario mayor, esto es, el tiempo que se necesita entre una erección y otra después de un orgasmo aumenta.

Asimismo, la edad también afecta al tiempo que se necesita para lograr la erección y por ende la eyaculación.

Estos cambios se deben considerar normales, si es más frecuente la impotencia en edades avanzadas puede deberse no tanto a problemas psicológicos o fisiológicos como a la existencia de algunas enfermedades, como la diabetes o la hipertensión, o a la toma de medicamentos que sabemos que pueden alterar la función eréctil.

Impotencia y problemas vasculares

Los problemas relacionados con la circulación de la sangre en las venas y las arterias están directamente relacionados con la impotencia. Recuerde que para que se produzca la erección el pene requiere una irrigación intensa y los problemas vascularesinciden negativamente sobre ella.

Nos estamos refiriendo a problemas como la hipertensión, el colesterol elevado, daños en los nervios debido a procesos degenerativos o a otras causas, arterioesclerosis o una mala circulación en general independientemente de la causa que la genere.

Impotencia y diabetes mellitus

La diabetes es una enfermedad en la que el nivel de azúcar en sangre es muy elevado. Un nivel alto de glucosa durante varios años puede dañar los tejidos y fibras del pene dificultando la erección.

Esta enfermedad endocrina puede dañar los nervios, el tejido eréctil y los pequeños vasos sanguíneos en el pene:

  • El daño en el tejido eréctil impide que las fibras musculares del pene se relajen adecuadamente, de manera que el pene no se puede llenar de sangre durante la erección.
  • El daño en los nervios puede dar lugar a menos sensaciones en el pene y el mensaje que llega desde el cerebro hasta el pene tras un estímulo sexual puede no llegar correctamente, por lo que conseguir y mantener la erección puede ser más difícil.
  • El daño en los vasos sanguíneos también impedirá que el tejido eréctil se llene de sangre.

Cualquier varón que tenga diabetes y piense que esta puede ser la causa de problemas de impotencia, debería hablar sobre ello con su médico. El médico puede comprobar si hay alteraciones en las arterias o el sistema nervioso. En algunas ocasiones estos aspectos necesitan atención especial por sí mismos. Así mismo, el especialista también podrá comprobar si algún medicamento que esté tomando contribuye a la disfunción eréctil.

En la actualidad, el tratamiento para la disfunción eréctil debido a la diabetes ha mejorado considerablemente. A menudo el primer paso, que es el de reconocer el problema, puede ser el mayor obstáculo. Una vez superado, y con ayuda y apoyo de la pareja y del médico, puedes empezar el tratamiento.

Impotencia y obesidad

La obesidad puede ser un obstáculo en el deseo sexual de los hombres: tienen cambios en la actitud diaria, se vuelven más flojos e inactivos y tienen más probabilidades de tener un bajo desempeño debido a su condición física.

La obesidad tiene, con frecuencia, como componente primordial un síndrome metabólico, es decir, una serie de factores de riesgo que conforman una enfermedad. Algunos factores que predisponen a los varones a sufrir de disfunción eréctil debido a la obesidad son:

  • Alteraciones en la presión arterial.
  • Niveles de lípidos elevados.
  • Resistencia a la insulina.
  • Apnea del sueño.
  • Exceso de grasa que hace que la testosterona, hormona masculina, se aromatice y se transforme químicamente en forma de estradiol, que es una hormona femenina, lo cual causa que algunos hombres obesos presenten abultamiento en los pechos y voz menos ronca.

Impotencia y cáncer

Padecer una enfermedad nos afecta no solo a nivel físico, también a nivel psicológico, por lo que suele ser habitual que en los pacientes de cáncer no solo los efectos derivados del tratamiento, ya sea cirugía, quimioterapia o radioterapia influyan en la respuesta sexual. También se suele dar un descenso del deseo sexual debido a causas hormonales, o psicológicas como puede ser la alteración de la imagen corporal y de la autoestima, la depresión, conflictos maritales ante la diferente gestión de los problemas derivados de la enfermedad, etcétera.

Impotencia y psiquis

Son muchos los problemas emocionales que están directamente relacionados con la impotencia: estrés, angustia, timidez, inseguridad, presión por cumplir con la relación sexual o por satisfacer a la pareja, preocupación por el tamaño del pene…. La sociedad es exigente, nos bombardea constantemente con imágenes y palabras y nos influye, hace que focalicemos en el hecho de dar y obtener placer, lo centra en la erección y en la potencia, sin tener en cuenta que hay otros muchos aspectos que nos pueden permitir disfrutar de una buena relación sexual, la erección es importante, sí, pero no es lo único que permite tener relaciones placenteras, una buena comunicación con la pareja es la base, el primer paso para tener la mejor relación sexual posible.

Impotencia y medicación

Todas las personas en un momento de su vida han necesitado o van a necesitar tomar algún medicamento. Algunos de los que se emplean para tratar enfermedades como la hipertensión, la depresión, problemas del SNC, úlceras, alergias, problemas renales, etcétera pueden tener efectos secundarios sobre la capacidad de erección. En general, la impotencia que tiene lugar por la ingesta medicamentosa suele remitir cuando se reduce la dosis o se retira la medicación.

No obstante, en muchas ocasiones relacionar la impotencia con la toma de medicamentos no es sencillo, pues no siempre esta alteración coincide con el inicio del tratamiento, sino que puede aparecer semanas o meses después te empezar con la terapia farmacológica.

Si observa que su tratamiento incide en su respuesta sexual, no tome la iniciativa y prescinda de la medicación, hable con su médico y consúltele con plena confianza lo que le sucede, si es posible, cambiará el tratamiento, pero recuerde que nunca debe cambiar o suprimir una medicación por propia iniciativa.

Impotencia y tabaco

Los fumadores aumentan el riesgo de impotencia en un 50% para los hombres entre los 30 y 50 años.

Tenga en cuenta que durante una erección, fluyen grandes cantidades de sangre, bajo presión, hacia las arterias del pene. Esto causa que las venas que drenan la sangre del pene se compriman y así previenen la salida de la sangre. Todo este proceso se altera de manera significativa por el tabaquismo mediante tres mecanismos:

  • Hay un menor nivel de sangre hacia el pene porque hay un acumulo crónico de depósitos de grasas (arterioesclerosis) en parte causado por el tabaquismo.
  • Hay una contracción rápida en los tejidos del pene como resultado inmediato del estimulo de la nicotina en el cerebro y el pene restringe el ingreso de la sangre arterial hacia el pene, esto es conocido como vasoespasmo agudo.
  • El mecanismo de válvula que impide la salida de la sangre del pene esta alterado como resultado de la presencia de la nicotina en el flujo sanguíneo, esto es conocido como dilatación venosa.

Los daños causados por el tabaquismo en la salud sexual de los hombres también incluyen: disminución del volumen de eyaculación, disminución de la cantidad de espermatozoides, anormalidades en la forma de los espermatozoides y alteración de la motilidad de los espermatozoides.

Impotencia y alcohol

El alcohol es un desinhibidor, pero para nada es un afrodisíaco. Puede eliminar las inhibiciones y la ansiedad, pero pasado el primer momento de euforia, lo que provoca es una disminución de los reflejos genitales. En algunos casos, la impotencia es el resultado del efecto sedante de la droga. En los casos graves de alcoholismo, la impotencia es causada también por neuritis, trastornos hepáticos y mala nutrición.

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